P L É T O R A #3

Entrevista a Marisol Salanova, crítica cultural, editoria y comisaria

Especial ARCO 2014

Nuestra codirectora, la crítica cultural Ania González entrevista en ARCO 2014 a la también crítica cultural, editora y comisaria Marisol Salanova que ha acudido este año a ARCO para presentar el proyecto Editorial Micromegas que codirige junto a Javier Castro Flórez desde hace apenas dos años con el objetivo de promover el ensayo en torno a la estética y el arte contemopráneo. Nos encontramos con Marisol en la sección de la feria As Tables Are Shelves, buscamos un rincón propicio para la conversación y comenzamos la entrevista.

Ania González y Marisol Solanova
Exhibitor Lounge | ARCO 2014 | Marisol Solanova
A.G.: Marisol, ¿Cómo podemos presentarte profesionalmente?

M. S.: Pues además de editora, como crítica cultural y como comisaria. Actualmente como crítica cultural colaboro de forma habitual con publicaciones de arte especializadas como Ivorypress y como comisaria preparo un proyecto expositivo sobre arte y poética para el festival de poesía Vociferio que tendrá lugar en el mes de junio en Valencia. Algo que es importante para mí en mi práctica profesional es la creación de cierta comunidad afectiva; si bien en mi papel como editora desde el sector de la historia del arte puede percibirse un cierto instrusismo profesional, puesto que académicamente mi formación es en filosofía y no en historia del arte, considero que es más interesante el paso desde la estética como área filosófica a las bellas artes que a la inversa, ya que esta aproximación te permite aproximarte a obras de todo tipo, por bizarras que sean, como puede ser el caso de la pieza de Yan Letto para la Galería T20 de Murcia aquí en Arco, Congress Topless, sin escandalizarse y encontrando que tiene mucho más contenido político del que a simple vista parece.

A.G.: Ya que haces referencia a esta obra de Yann Leto, tan comentada y reproducida en los medios, ¿qué valoración te merece esta propuesta artística?

M.S.: Estoy completamente de acuerdo con la apuesta de la Galería T20 por la pieza de Yann Leto. Como comentaba la obra tiene para mí, una clara lectura política. Me recuerda a una pieza de Antonio Ortega que era una performance en la que aparecía Yola Berrocal vestida de Superman con un letrero que decía: "Antonio Ortega cree en los juicios paralelos". Son piezas con un claro trasfondo político en las que a través de lo grotesco se produce una apertura de mente, una reflexión que nos lleva más allá de la mera cuestión decorativa.

A.G.: ¿Dentro del marco propuesto por ARCO como evento mercantil, qué valoración haces de este momento económico?

M.S.: Desde el punto de vista editorial es casi un cataclismo. Hay que contar con la remuneración de autores y distribuidoras, con recuperar la inversión hecha en producción.. Tratamos de barajar la cuestión del lucro económico con la promoción de actividades y trabajos que puedan suponer fuentes de ingresos para los artistas y autores como pueden ser rendimientos de imagen o el caché en conferencias y workshops. En este momento sacar adelante un proyecto económico basado en el ensayo y en formato papel es una elección bastante transgresora, una anomalía. En este país cuando se pone en marcha un proyecto siempre se está a la expectativa de la subvención. En otros países como EEUU el planteamiento es el inverso, primero se lleva a cabo la actividad, es decir, se crea un flujo económico y después se buscan los posibles patrocinios. Es importante tratar de manera adecuada la cuestión de la privatización en el sector cultural, es algo que está inevitablemente ligado a la profesionalización. De otro modo nos acercamos peligrosamente a otras problemáticas como la precarización. Por ejemplo, en el Espai d’Art Contemporani de Castelló, en donde estuve trabajando un tiempo, toda la labor de programación, dirección y gestión, que es mucha y de muy buena calidad, la llevan a cabo únicamente tres personas. Me gustaría que esto se entendiese bien, es loable que se mantengan en semejante esfuerzo pero este esfuerzo, el de un equipo tan reducido, solo es posible porque se asume más trabajo del que en realidad corresponde a cada uno de sus integrantes. Debemos poner freno a la precarización y una buena herramienta para hacerlo es la crítica institucional.

A.G.: Además de una crisis de modelo económico y financiero, estamos ante una clara fractura de los modelos institucionales de gestión cultural ¿Cuáles crees que son los síntomas de esta fractura y cuáles sus posibles actualizaciones?

M.S.: Trabajamos dentro de un sistema organizativo concreto. El modelo de gestión cultural ha de cambiar, si no los centros con poca trayectoria o de medio recorrido corren el riesgo de extinguirse. Este cambio debe pasar por una exponsorización de empresa privada a la institución pública sin que esto signifique que en verdad se de una compra del alma de la institución, algo que depende en todo caso de la capacidad de los gestores, los comisraios y los directores y de su habilidad para mentener unos límites claros. También debe darse un ejercicio de transparencia en relación a los presupuestos y una humanización de los criterios económicos. Cuando vivía en San Francisco me llamaba muchísimo la atención que los artistas se sentían mucho más cuidados que aquí, tenían, claramente, una mayor autonomía y más medios económicos. En relación con este tema y en concreto en lo que se refiere a arte y edición se da un caso muy curioso: personas con amplios medios económicos se dedican de forma gratuita a la crítica de arte, llamados por cierto efecto cool. Mi postura es clara: no ofrezcas tu trabajo de forma gratuíta. La empresa española no está acostumbrada a financianar programas artísticos porque lo que les reporta pueden obtenerlo igualmente de forma gratuíta. Aquí, el dinero no ve la cultura como un bien sino como un capricho. La pregunta entonces es ¿quién podría invertir en arte o hacer una donación? Como profesionales debemos poner especial cuidado en no reproducir ciertos modelos; si como comisarios creemos que los artistas no deben cobrar, nosotros mismos acabaremos no cobrando por nuestro trabajo. El próximo seis de marzo participo en unas charlas en el Centro Atlántico de Arte Moderno junto a Nekane Aramburu y justamente una de las claves de mi ponencia es el concepto de "comisariado sostenible", se trata de aplicar al arte criterios de consumo responsable y eso solo se consigue mediante un esfuerzo en educación.

A.G.: Por último ¿Cuál es tu impresión como profeisonal de esta edición de ARCO?

M.S.: Una de las mejores de los últimos cinco años, con stands muy destacables como el de la Galería T20 o Espai Visor.