SER-XESTA: LA PARADOJA DE LA VISIBILIDAD EN LOS LUGARES DE INVISIBILIZACIÓN ARTÍSTICA
Ania González
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La obra de Diego Vites (O Grove, 1986) se incorpora en medio de una multiplicidad de relaciones abiertas entre la pintura, la instalación, la acción, la escultura y el vídeo en una construcción de realidad deliberadamente mediada por las imágenes de la Historia del Arte. Sus instalaciones funcionan como extensiones escultóricas de su pintura, sus videos como ensayos de composición pictórica y sus acciones como modos de relación con la producción simbólica singular de su entorno.

Ser Xesta, en tanto acción artística y registro de la misma, presenta un ser-en-el-mundo del cuerpo del artista oculto tras un conjunto de pequeñas ramas con flores amarillas, “xestas” (en gallego), montadas sobre una estructura que hace las veces de vestimenta y aparato invisibilizador, fotografiado en el interior de la Ciudad de la Cultura; un espacio en claro conflicto con los circuitos de visibilización artística de su contexto geográfico.

Mediante la acción de invisibilización, oculto tras las “xestas”, el cuerpo del artista resulta paradójicamente reforzado como cuerpo visible; presente por el mero hecho de darse a la simple percepción de cualquiera y presente adicionalmente a causa de su presentarse intencionadamente como forma estética, es decir, a causa de su aparecer artístico. Es así como el artista que permanece invisible (de acuerdo con las reglas del mundo del arte) deviene aparatosamente visible como ser-xesta al actuarse y retratarse a sí mismo en los espacios reservados para la visibilización artística; espacios físicos: la Ciudad de la Cultura, espacios inmateriales: la imagen fotográfica o espacios digitales: Plétora.

Esta pieza de Diego Vites activa una determinada relación con la producción simbólica de su entorno más próximo, por el que transita oscilando siempre entre un sentimiento de pertenencia y otro de abandono que constituyen su modo de adaptación existencial; no por casualidad la estrategia de invisibilización que utiliza se sirve de los mismos elementos que la festividad popular de “Os Maios”, una ancestral celebración pagana de exaltación de la primavera que tiene lugar a comienzos del mes de mayo, de gran arraigo tradicional en Galicia, en la que la población sale a la calle oculta bajo aparatosas vestimentas florales para cantar los “cantares dos Maios”, cánticos satíricos compuestos expresamente para la ocasión por el pueblo. La profusa y contundente presencia estética de los personajes de “Os Maios” en las calles y su larga tradición resultan aquí actualizadas mediante una acción artística que no es objeto ya de una simple percepción estética sino que despliega conjuntamente toda su sensualidad e intelectividad desde un aquí y un ahora concretos con los que el artista opera de forma deliberadamente contextual.

Sabemos que todo ejercicio artístico de creación supone un mudar de la subjetividad, un devenir otro, así como una constitución de múltiples naturalezas tan artificiales o naturales todas ellas como lo es la propia Naturaleza; ese medio en el que se desarrolla particularmente la obra de Diego Vites en general. Existe en este sentido una peculiar relación del artista en tanto cuerpo en la Naturaleza con determinados referentes artísticos como los de las artistas Ana Mendieta y Fina Miralles en sus prácticas explícitamente feministas, como lo son, también, las del propio Diego Vites. Aceptada como está la superación del cuerpo femenino como sujeto de las luchas de género, el caso de Diego Vites está claramente ligado a la tradición de las prácticas artísticas feministas en su más amplio desarrollo y entendidas en su correcta acepción, la de estrategias de construcción y deconstrucción subjetiva de la identidad. El ser-xesta constituye pues el mismo devenir performativo que el ser-mujer, ser-animal o ser-río como resultado de un hacer, en este caso artístico y por lo tanto siempre ético.

Al igual que en la acción de la protofeminista catalana Fina Miralles “Dona Arbre. Translacions, 1973” en la que la artista deviene un ser-árbol mediante la ocultación paulatina de su cuerpo, plantado en la tierra, bajo una profusa capa de ramas y hojas o en la performance “Flowers on body, 1973” de la cubana Ana Mendieta en la que el cuerpo desnudo de la artista tendido en un hueco abierto en la tierra se cubre de ramas en flor, blancas; en Ser Xesta, Diego Vites actúa una relación (categorizada o privilegiada en tantas ocasiones por la Historia del Arte como “natural” de lo femenino) de su cuerpo con y en la Naturaleza. En esta ocasión con una Naturaleza desnaturalizada, la de la Ciudad de la Cultura, en muchas otras, como es el caso de sus piezas-trampa en las que cava huecos en el bosque a modo de hábitats o senos para su cuerpo en los que ser y refugiarse, con una Naturaleza “natural”. Curiosamente estas piezas-trampa, de ocultación, son obras que corresponden a momentos y entornos invernales, mientras que Ser Xesta alude a otro tipo de ser-en-el-mundo que además de ocultarse, brota o florece en primavera. Este movimiento oscilante entre la ocultación y la exaltación, el abrigo y la apertura (del ser y del cuerpo) no es otra cosa que aquello que en sus escritos sobre arte M. Heidegger identifica como el ser-obra de arte de la obra de arte: el movimiento pendular y oscilante entre el internarse en la tierra sustrayéndose a la pura visibilidad mediante la ocultación y el abrir mundo al desvelarse esa ocultación en su iluminación.

Ania González Crítica cultural. Licenciada en Derecho. Especialista en Estudios Museísticos y Teoría Crítica por el Programa de Estudios Independientes del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. Forma parte de los colectivos artísticos Iniciativa Curva (Santiago de Compostela, 1998), Culture Workers (Barcelona, 2008). Codirige junto a los artistas Olmo Blanco y Diego Vites del eapacio proyecto artístico autogestionado FAC Peregrina Furancho de Arte Contemporánea (2012-2013). Comisaría los proyectos expositivos “Lúa Gándara / Diego Vites. ÉXTIMOS” en la Galería Adhoc de Vigo (2013),“FAC Feminismos Recepción de las prácticas feministas, queer y trans en la programación cultural hecha en Galicia” en el FAC Peregrina (2013) y coordina el proyecto expositivo Matadoiro 1983 en el Museo del Mar de Galicia (2012). Dirige los seminarios "Jornadas de Parainsitucionalidad" dentro del ciclo internaiconal de artes vivas en el museo que coordina con la coreógrafa Begoña Cuquejo "De Corpo en Lugar" (CGAC, 2014), “Hacia una salida democrática de la crisis” impartido por la Fundación de los Comunes en la USC (2013) y “Tenme conta desta punta. Un relato para a arte e a historia dos últimos 35 anos” en el Museo del Mar de Galicia (2012). Colabora con el grupo de investigación "Arte e Estética Contemoráneaas" del Departamento de Historia del Arte de la USC en la redacción del volumen "Canales Alternativos Una aproximación histórica" (2013) y con el congreso interancional itinerante de artes vivvas MOV-S en el desarrollo de un Kit jurídico para la regulación de relaciones de interinsitucionalidad. Actualmente trabaja junto al artista new media y programador Horacio González en el ejercicio experimental de escritura crítica y acción cultural www.agentesdelcaos.net y con quien también comparte el proyecto performativo sobre comunicación y sincronía hipertextual "Can Spivak Speak?". #

Ser-xesta: o paradoxo da invisibilidade nos lugares de visibilización artística

A obra de Diego Vites (O Grove, 1986) incorpórase en medio dunha multiplicidade de relacións abertas entre a pintura, a instalación, a acción, a escultura e o vídeo nunha construción de realidade deliberadamente mediada polas imaxes da Historia da Arte. As súas instalacións funcionan coma extensións escultóricas da súa pintura, os seus vídeos coma ensaios de composición pictórica e as súas accións coma modos de relación coa produción simbólica singular da súa entorna.

Ser Xesta, en tanto acción artística e rexistro da mesma, presenta un ser-no-mundo do corpo do artista oculto tras un conxunto de pequenas polas con flores amarelas, xestas, montadas sobre unha estructura que fai as veces de vestimenta e aparato invisibilizador, fotografiado no interior da Cidade da Cultura; un espazo en claro conflicto cos circuítos de visibilización artística do seu contexto xeográfico.

Mediante a acción de invisibilización, oculto tras as xestas, o corpo do artista resulta paradóxicamente reforzado como corpo visible; presente polo mero feito de darse á simple percepción da calquera e presente adicionalmente por mor do seu presentarse intencionadamente coma forma estética, é dicir, por mor do seu aparecer artístico. É así como o artista que fica invisible (dacordo coas regras do mundo da arte) devén aparatosamente visible como ser-xesta ao actuarse e retratarse a sí mesmo nos espazos reservados para a visibilización artística; espazos físicos: a Cidade da Cultura, espazos inmateriais: a imaxe fotográfica ou espazos dixitais: Plétora.

Esta peza de Diego Vites activa unha determinada relación coa produción simbólica da súa entorna máis próxima, pola que transita oscilando sempre entre un sentimento de pertenza e outro de abandono que constitúen o seu modo de adaptación existencial; non por casualidade a estratexia de invisibilización que utiliza sérvese dos mesmos elementos que a festividade dos “Maios”, unha ancestral celebración pagana de exaltación da primavera que ten lugar a comezos do mes de maio, de gran arraigamento tradicional en Galicia, na que a poboación sae á rúa oculta baixo aparatosas vestimentas florais para cantar os “cantares dos Maios”, cánticos satíricos compostos expresamente para a ocasión polo pobo.

A profusa e contundente presenza estética das persoaxes dos “Maios” nas rúas e a súa longa tradición resultan aquí actualizadas mediante unha acción artística que non é obxecto xa dunha simple percepción estética senón que desprega conxuntamente toda a sensualidade e intelectividade dende un aquí e un agora concretos cos que o artista opera de forma deliberadamente contextual.

Sabemos que todo exercicio artístico de creación supón un mudar da subxectividade, un devir outro, así como unha constitución de múltiples naturezas tan artificiais ou naturais todas elas coma o é a propia Natureza; ese medio no que se desenvolve particularmente a obra de Diego Vites en xeral. Existe neste sentido unha peculiar relación do artista en tanto corpo na Natureza con determinados referentes artísticos como os das artistas Ana Mendieta e Fina Miralles nas súas prácticas explícitamente feministas, como o son, tamén, as do propio Diego Vites.

Traducción gallego: Ania González.

Being-Broom (Ser-Sexta): the paradox of invisibility in artistic visibility zones

The work by Diego Vites (O Grove, 1986) is composed by a multiplicity of open relations between painting, installations, actions, sculpture and video making, building a concept of reality mediated by images coming from the History of Art. His installations work as sculptural extensions of his paintings, his videos as displays of pictorial composition and his actions as connections with the symbolic production of the environment around him.

Being Broom (Ser Xesta in Galician), an artistic movement and at the same time a record of it, presents a secret being-in-the-world of the artist’s body behind a group of little boroughs with yellow flowers, “brooms” (xestas
in Galician), acting as a cloth and cloaking device, photographing the inner side of the City of Culture; a place in clear conflict with the artistic visibility circuits of his geographical context.

Through the action of cloaking, being invisible behind “brooms”, the body of the artist is paradoxically reinforced as a visible body. The body is present for the mere perception of everything and also for its artistic appearance, that is to say in an aesthetic shape. This way the artist, who normally stays invisible (following the rules imposed by Art), becomes dramatically visible as being-broom, acting and portraying himself in those places reserved for artistic visibility. Real places: the City of Culture. Imaginary places: photography. Digital places: Plétora.

This piece by Diego Vites has a particular connection with symbolic production of his closer environment, fluctuating between a sense of belonging and another of abandoning, constituting his way of adapting to existence. It is not by accident that his strategy of hiding himself is using the same elements present in the popular festival called “Os Maios”. It is defined as an ancestral pagan celebration about glorifying spring, it takes place on the first days of May and it has a strong popular support in Galicia. The celebration consists of people going on the streets hidden by bulky flower clothes to sing the “cantares dos Maios” (the songs of the Maios), satiric songs expressly composed for the occasion by the people.

The lavished and blunt aesthetic presence of the “Maios” on the streets and their great inheritance are represented here through an artistic action, not being a simple perception, displaying at the same time all its sensuality and intellect from an actual time and place, connected with those created by the artist in a knowingly contextual shape.

We know that the creative process involves a change in subjectivity, a shift into otherness, in the same way it creates multiple natures, all artificial or natural as Nature herself; this is the main line of development that the works by Diego Vites are following in general. A peculiar relation exists between the artist’s concept of body into Nature with determined artistic representatives like Ana Mendineta and Fina Miralles in their explicitly feminist practices, like those of the same Diego Vites. Now that the consideration of the female body as object for gender conflicts is over, the case of Diego Vites can be considered as clearly connected to the tradition of feminist artistic practices at their highest grade and seen from the right point of view, that is to say the subjective construction and deconstruction of identity.

Therefore being-broom can be defined as the same fulfilling evolution that the being-woman, being-animal or being-river are performing as a result of doing an action, in this case an artistic and therefore ethic one.

In the same way as Fina Miralles in “Dona Arbre. Translactions, 1973” becomes a being-tree by gradually occulting her body, planted in the ground, beneath an abundant cape of boroughs and leaves or as Cuban Ana Mendineta in “Flowers on body, 1973” whose nude body standing in a hole open in the ground is little by little covered by boroughs with white flowers, in Ser Xesta (Being Broom) Diego Vites establishes a relation (labeled or elevated in many occasions by the History of Art as a “natural feature” of the definition of feminine) of his body with and inside Nature. In this occasion within a denaturalized Nature, that of the City of Culture, and in many other as, for instance, his trap-pieces, where he is digging holes in the woods similar to habitats or sinuses for his body in order to take refuge into them, with a “natural” Nature.

Curiously, these trap-pieces, occultation-related, are related to winter atmosphere and settings, whereas Ser Xesta (Being Broom) connects to other kind of being-in-the-world, which blooms in spring instead of hiding. M. Heidegger identifies this fluctuating movement between occultation and exaltation, shelter and openness (of essence and body) as being-work of art. The pendulum-like and oscillating movement between burying oneself in the ground escaping from pure visibility through the process of hiding and revealing to the world what was hidden through the process of illumination.

Traducción inglés: Lorenzo Luci.

Ser Xesta. Acción realizada en la Ciudad de la Cultura de Galicia el 10 de mayo de 2012. Fotografías: Olmo Blanco / Manuel Turnes.