P L É T O R A #3

The shadow and the flash

La obra de Ángela Cuadra gira en torno a las tensiones que surgen de la contraposición entre lo natural y lo artificial, lo público y lo privado, el todo y las partes, lo esencial y lo superfluo. Habitualmente trabaja con material preexistente que ya tenga una carga semántica, una historia, para dotarlo de un nuevo sentido, a través de su reelaboración y puesta en escena. Para esta ocasión, las imágenes parten de un archivo de la artista que versa sobre técnicas de ocultamiento usadas a lo largo de nuestra historia reciente. Dicho material pretende ser un estudio fenomenológico de la invisibilidad. Entre las imágenes que conforman las animaciones se puede observar aplicaciones de pintura mimética a edificios, el camuflaje de una planta de producción de aviones transformada en barrio residencial durante la II Guerra Mundial con el fin de esquivar ataques aéreos, mujeres con bañadores de estampado dazzle, la pintura que usaban los barcos de la I Guerra Mundial para camuflarse… En la mayoría de estas imágenes se hace patente un elemento común, cierta inocencia en los medios respecto a los fines perseguidos, una visibilización de la inutilidad de los esfuerzos del ser humano por adaptarse a un medio, que no una naturaleza, cambiante, en el que la mirada del otro es eternamente el enemigo.